Café Occult

Reencarnación

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Reencarnación

Mensaje por Miyu el Sáb Mayo 19, 2012 1:13 am

Capitulo 1:


Me desperté sobresaltada y me senté en la cama rápidamente, mi corazón estaba agitado y mi respiración entrecortada, sentí frio así que busque las mantas, vi que estaba en el suelo hacia el lado izquierdo donde caían siempre que soñaba ‘’eso’’ y con ‘’eso’’ me refiero a ese típico sueño que se repite una y otra vez, pero en mi caso siempre era una pesadilla llena de muertes, almas llamándome no por mi nombre, si no por el alma que había tomado mi cuerpo …Hades… si, el mismísimo Hades en persona había tomado mi nacimiento como su reencarnación al igual que muchos de los otros dioses del Olimpo que se habían reencarnado en otros nacimientos, pero no se asusten, esto solo ocurre cada 200 años para renovar el pacto con la tierra y seguir reinando sobre cada uno de nosotros.

Un pequeño ruidito me llamo la atención, así que prendí la lámpara roñosa de el velador del hotel, al prenderse parpadeo un poco e ilumino la pieza hecha de madera, la observe por un rato, ´´como no sentir frio si el hielo entra por todas esas grietas’’ pensé, pero después no le tome mas importancia estaba acostumbrada a dormir en lugares así. El ruidito volvió a sonar, lance una mirada panorámica a toda la pieza ‘’de seguro es una rata que anda rondando de nuevo’’ pensé mientras me refregaba los ojos por el sueño que tenia.

-Sal de aquí criatura.- dije entre bostezos.- Ándate si no quieres morir.-si… yo tenia la capacidad de matar a las personas solo con tocarlas, me llevo su alma, pero solo lo hago cuando a la criatura le llega su hora de morir, ¿como lo se? No tengo ni la menor idea es como instintivo, como si el espíritu de Hades mandara una orden a mi cuerpo y yo lo hago.

Sin darme cuenta a criatura apareció por una de las grietas, cuando la vi supe que venia a morir, era un pequeño ratoncito viejo que se lavaba con sus patitas y me miraba de vez en cuando.

-Que lindo eres.- dije bajando mi mano hasta el piso y el ratoncito se gano en ella.- has venido hasta mi por que deseas morir…- dije angustiada, no me gustaba hacer eso, pero debía hacerlo, Hades ejercía un poder invisible sobre mi y mi actuar. Cerré los ojos y mi mano se envolvió con una llama blanca, cuando abrí los ojos vi su alma.

-Esta es la llama que te juzga ser pequeño.- dije, siempre que decía esa frase mi voz se tornaba fuerte y decidida, como si yo no fuera la que hablara.- eres libre alma blanca.- y el alma se separo del cuerpo del pequeño ratón, pero paso algo raro, una voz resonó en mi cabeza una voz que conocía.

-Señorita Corina espero que este bien.- Era el mensajero Hermes.- quería anunciarle que los cazadores han encontrado un rastro suyo en la ciudad que se encuentra, seria bueno si viajara desde donde esta a Madrid y luego tomara un avión a Brasil, donde la esperara su amiga Julia en una de sus mansiones.- como siempre su voz sonaba jodidamente interesada, a el le convenía que yo existiera para espantar a los cazadores que lo perseguían a él, o incluso matarlos.

Con cazadores nos referimos a personas que saben que nosotros, las reencarnaciones existimos y saben muy bien que si nos matan ellos obtendrán vida eterna hasta 200 años mas, lo malo que ellos muchas veces saben mas que las reencarnaciones, nosotros al venir al mundo, por que los dioses nos dejan un mensaje diciendo que eres su reencarnación y debes escapar de las personas impuras. Pero se les olvida decirte quienes son.

Mientras tanto me quede sentada en la cama sin moverme, si la reencarnación de Hermes envió el mensaje así en mitad de la noche era urgente que me moviera rápido, me levante y deje el cuerpo del ratoncito en el velador, me vestí con unos jeans, un polerón negro y una bufanda café, tome mi mochila y me marche corriendo bajo el manto de estrellas que al parecer vigilaban cada uno de mis movimientos.

Llegue el terminal de buses, estaba relativamente vacio, solo había un chico rubio, un anciano medio dormido y el tipo que atendía la boletería que rápidamente me dirigí a él.

-Necesito un pasaje a Madrid.- dije sacando el dinero de mi billetera y pasándoselo.

-¿En que horario?.- dijo el hombre mirándome a los ojos, en ese mismo instante guarde mi dinero y retrocedí, el alma de Hades me quemaba por dentro y eso solo pasaba cuando un cazador estaba cerca, me gire y comencé a correr, desesperada a la salida, el chico rubio tenia las puertas cerradas, mi corazón latía fuerte, si ese chico estaba ahí era por que estaba con el de la boletería.

-Eres rápida captando tu alma niña.- dijo una voz detrás mío, no me gire solo meti mi mano a mi bolsillo.

- Como no serlo si ustedes me persiguen hasta debajo del mar, y nacen hasta debajo de las piedras.- ‘’maldito mensajero el sabia esto’’.- Además soy el alma mas perseguida, todos quienes el poder de Hades.- sonreí.- es el mas cotizado en el mercado.- en el bolsillo de mis pantalones siempre llevaba piedras de ágata, ellas tenían un poder especial sobre mi, despertaban la llama de mi mano la cual delante de los cazadores era negra.- Terminemos con esto chicos, necesito llegar luego a mi destino o perderé mi pasaje gratis de vacaciones.

No era la única que me había preparado el boletero había sacado una daga pequeña que no era novedad para mi, era la única arma que podía derramar sangre de los dioses y el chico tenia un bat. Me abalance al de la daga primero, debía deshacerme de esa arma lo antes posible, saque una cuchilla de mi otro bolcillo y se la lance, al tratar de esquivarla se corto en la mano, velozmente con mi mano de fuego negro le toque el brazo donde tenia la daga y sentí su corazón, y luego su alma, los dos vibraron ante el fuego de Hades y la daga cayo al suelo al igual que su portador. El chico de pelo rubio me miraba con miedo, no se movió ni un centímetro desde que comencé mi ataque.

-Vete con esta basura.- le dije autoritaria mientras apagaba la llama de mi mano.-esto es mío.- tome la daga del suelo.-eres muy joven e ingenuo para este juego, si hasta yo que soy portadora del alma no entiendo muy bien la situación.- sonreí amarga y el se acerco al cuerpo de su compañero.-esta vivo, el todavía no debe morir, solo asuste a su alma, en unos días estará bien.- Metí la daga y mi cuchilla en mi mochila y me fui del lugar. ’’A donde iré ahora’’ suspire, de repente sentí una puntada en mi mano y la mire, tenia una quemadura de color negra, ’’perdón Hades’’.

-Ten cuidado niña.- sentí esa cálida voz en mi cabeza, como si mi propio padre me estuviera hablando.

-¿Que quieres viejo?, suenas como mi padre.- dije sonriendo.

-Tu eres mi hija ya te lo he dicho.- dijo Hades.

-En términos tuyos si.- dije riéndome.- en los terrestres no.

-Vamos al grano Corina.-su voz sonó fuerte y clara.- es quinta vez en la semana que ocupas los poderes en defensa propia y para mas forzados por la piedra.

-Si lo se…- dije suspirando y tomando la mano con la quemadura.

-Ten cuidado, y por esta semana no le hagas caso al mensajero, adiós.- y la voz dejo de resonar en mi cabeza.

-Adiós…- dije desanimada mientras caminaba sin una dirección en especial.

A la media hora de caminata vi una casa que tenia una bicicleta afuera, quizás así podía llegar a la próxima ciudad y tomar un avión a New york donde Julia tenia su casa oficial y llamarla desde allá para encontrarnos. Saque unos billetes de mi billetera y los deje en el cerco de piedra sujetados por una ramita, me subí a la bicicleta y partí, esperando que todo resultara, era raro pero cuando mi vida tomaba un curso aunque fuera el mas mínimo como llegar a otro país me sentía importante, por que sentía que todo tenia sentido…

Bueno espero que les guste, seguiré subiendo capítulos dependiendo el tiempo que tenga =) cualquier comentario me lo dejan ^^
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nuevo capitulo....

Mensaje por Miyu el Dom Jun 03, 2012 11:13 pm

Capitulo 2

Capitulo 2:
Llegue a el aeropuerto de Madrid como a las 1:00pm, con un hambre horrible pero debía tomar el primer vuelo disponible a New York, que lamentablemente partía a las 2:00pm. Me senté desganada en una de las mesas de una cafetería y pedí unos cuantos dulces con una taza de café con vainilla.

-Quizás con esto recupere algo de animo.-susurre mientras comía rápidamente los exquisitos dulces.- malditos dulces de las cafeterías de los aeropuertos, son tan ricos, pero son tan caros.

Me saque mi poleron y mi bufanda, debajo traía puesta una polera color marrón oscuro que estaba algo sucia por que no la había podido lavar en casi todo el viaje, también me desarme la coleta que llevaba puesta y mi cabello callo sobre mis hombros, era de un color café claro, muchos me quedaron mirando eso me cohibió, prefería mil veces pasar desapercibida que todo el mundo me mirase. Termine mi café y Salí corriendo de la cafetería.

-Necesito ropa nueva urgente.-dije, odiaba comprarme ropa pero si no encontraba una polera nueva Julia me retaría y me eliminaría mi poleron negro que tanto amaba. Entre a una tienda y revise mucha ropa, pero todo era tan colorido que pensé que conmigo esa ropa no venia para nada, suspire desanimada hasta que encontré una polera negra con un gatito blanco al centro, me enamore completamente de ella así que la compre en seguida, cuando fui a pagar vi un chico mirando la vitrina, era alto de ojos pardos, pelo largo hasta el hombro y con un arete en la oreja, solo al mirarlo el alma dentro de mi me aviso algo, no algo malo sino como si el chico fuera un hermano, o mas bien dicho un par, un alma como yo, un dios. No me quise acercar a el, si lo estaban persiguiendo podían detectarme así que pague en la caja y espere hasta que estuviera lo bastante solo para poderle hablar.

-Hola.-dije animada y me senté a su lado, el me miro y se puso pálido, cruce la vista con el, se notaba que era una reencarnación solo al verlo por que era como si todo su ser estuviera en una continua guerra tanto interna como externa, el único que podía ser era Ares.- no te asustes, soy una de los tuyos.- dije sin mirarlo.- tu eres Ares ¿no?.

-Como lo sabes.- dijo poniéndose mas pálido aun.

-Hades me lo dijo.- le sonreí y el se alejo un poquito.-¿me tienes miedo? O huelo muy mal.- dije mirando mi ropa.

-Le tengo terror a las mujeres.-dijo en voz baja y no pude evitar largar una risotada.

-Perdón.-justo en el momento se me ocurrió algo, saque de mi mochila mi poleron, me lo puse y me hice una moña, luego tape mi pelo con el capuchón del poleron.- ¿Esta mejor así?.

-Bastante mejor.- dijo suspirando y relajándose en el puesto.

-¿Qué haces aquí?...¿tienes contacto con el mensajero?.-dije llevando mis manos a los bolsillos.

-No, perdí el contacto con el, lo odio.-dijo.- es un idiota y egoísta.

-Pero sabe como mover las piezas del tablero.- dije de mala gana.-entonces, ¿Dónde te diriges?.

-Donde sea.- dijo animado.

-Por que no vienes conmigo a New York, allá tengo una amiga y de seguro tiene espacio para uno mas.- dije invitándolo, en una de esas podríamos ser amigos.

-Bueno, iré por el pasaje y nos vemos por que el vuelo esta a punto de partir.- dijo y marcho corriendo. Yo en cambio me fui a la sala de embarque y entre al avión, él viajo unos puestos mas atrás, fue un viaje tranquilo y acogedor, no me di cuenta cuando llegamos a nuestro destino, la gran ciudad de New York.

El aeropuerto estaba lleno de gente que caminaba para todas direcciones, por eso era fácil perderse, pero como yo había pasado millones de veces por el mismo lugar sabia que no me perdería ni a ahora ni en mil años mas, así que le dije a mi compañero que me siguiera, tenia que ir por un teléfono publico para hablar con Gerhard el mayordomo de Julia para saber donde estaba ella y si él estaba disponible para venir a buscarme. Tome el teléfono y puse unas monedas, marque el número y espere un poco, Gerhard me contesto.

- Residencia Masgovick, habla con Gerhard mayordomo de la familia.

-Hola Jer, soy Corina necesito saber donde esta Julia.- dije apresurada.- y también necesito que me vengas a buscar.-pero después de decirlo sentí que abusaba de su buena voluntad.

-Buenas tardes señorita Corina, tanto tiempo.-dijo con esa voz cariñosa que siempre mostraba delante mío y mi amiga.- La señorita Julia esta en Brasil, pensé que usted estaría allá como lo acordado con el mensajero.

-Bueno, pasaron muchas cosas, pero te las contare cuando estemos juntos, ahora no estoy en una zona segura.-dije mirando a mi alrededor.

-La iré a buscar en seguida, espéreme en el café de siempre, estaré ahí en unos minutos.- dijo y corto, Julia le había dejado como orden desde ya hace unos años que yo era su prioridad ante todo por que ya me habían ocurrido algunos percances en los aeropuertos de las ciudades grandes por que no me iban a buscar a la hora.

Colgué el teléfono y pesque del brazo a el chico que me siguió sin decir nada. Llegamos al café y nos sentamos, la mesera se acerco a nosotros rápidamente preguntandonos que deseábamos comer, yo mire el menú y pedí un kutchen de manzana con un Café de vainilla y él chico pidió un café con un helado.

-Que extraño tu pedido.-dije divertida.

-No sabia si quería algo helado o caliente así que comeré las dos cosas y ya… después de estar toda tu vida en indecisiones y batallas internas es mejor darle lo que quieren a las dos partes y se termina el disturbio.-su conclusión fue bastante buena, al fin y al cavo cada reencarnación tenia sus propios problemas que necesitaba resolver de alguno u otra forma.

- y bueno.-dije después de un largo rato.- ¿Cómo te llamas? Y ¿de donde eres?.-dije riéndome.- no lo hemos preguntado, pero es raro sentí que ya lo sabia.

-Tienes razón.-dijo divertido.- Me llamo Aron swagger y naci en Francia, pero mi nacionalidad es Inglesa, mis padres escapaban de un cazador que predijo mi nacimiento.-dijo con una sonrisa, pero detrás de eso se notaba la nostalgia que escondía.

-Te comprendo.-dije y nos quedamos en silencio. Las reencarnaciones teníamos todas algo en común, nos quedábamos sin padres alrededor de los 9 o 10 años de vida, sin saber la razón sus almas se iban y nos dejaban en la soledad de una tierra desconocida y por consecuencia nos hacíamos autosuficientes a una edad bastante temprana.

La Mesera nos trajo nuestro pedido y comencé a probar el dulce, él chico miraba concentrado los dos platos como si no supiera como comerlos.

-Comienza por el Helado.- dije mirándolo y sonriendo.- si llega Gerhard es mas sencillo que te lleves el café que el helado.- Aron me miro asombrado como si fuera una genio por la conclusión que había sacado.

Mientras nos comíamos nuestros aperitivos Ger llego y nos saludo, luego pago la cuenta y pedimos llevarnos las cosas. Después nos llevo al auto y nos llevo a casa, la cual era un penhouse situado en el centro de New york.

-¿Como has estado Ger?, hace tiempo que no te veía.- dije amistosa.

-Bastante bien, hace unos días me mandaron a hacerme un chequeo medico y salió todo perfecto, y ¿usted señorita Corina?, se ve cansada y desgastada para tan corta edad.

-No preguntes mucho Ger.-dije esquivando su mirada preocupada.- cuando hable con Julia por video llamada escucharas todo, sabes lo duras que son sus interrogaciones.

-y… ¿se puede saber quien es el caballero con quien viene?.- su voz se torno un poco brusca.

-Te presento a Aron, uno de los míos.- dije sonriente.

-A la señorita Julia le encantara conocerlo.-su voz cambio a una amistosa nuevamente y al parecer solo yo note el cambio.- puede ser una de las razones por que lo trajo ¿no?.

Yo solo sonreí a su pregunta, Gerhard ya me conocía de pies a cabeza, me cuido después de la muerte de mis padres, es como un segundo padre para mi, una segunda oportunidad de tener un mentor que guie mis acciones, para mi no era el mayordomo de Julia para mi Ger era un padre y un amigo a la vez.
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Re: Reencarnación

Mensaje por Miyu el Sáb Jul 28, 2012 3:54 pm

Capitulo 3:
El penhouse de Julia era gigantesco, lleno de toda la tecnología habida y por haber, por eso Aron quedo encantado con la casa y en especial con la pantalla que estaba en el living era tan grande que abarcaba casi toda la pared.
-Ya, llamemos a Julia.-dije sentándome en el sillón rojo ante la pantalla.
-¿Y no descansara antes?.-dijo Ger.
-No no, Julia se enojara si no le digo que él esta aquí.- mientras decía eso prendí el Televisor gigante con el control que venia incluido en el sillón y marque el celular de Julia, unos pititos sonaron y apareció mi amiga en la pantalla, llevaba un vestidito con estampado de flores verdes que resaltaban sus grandes ojos del mismo color.
-¿¡Por que estas allá!? ¿Paso algo?, Ger me mando un mensaje diciendo que estabas allá y me asuste.- dijo rápido, y mientras lo decía sus rulos se agitaban al compas de su voz.

-Calma, calma, es lo de siempre, el mensajero me asusto, le hice caso y termine arrancando para acá, no era seguro ir para Brasil, le seguían el rastro a él no a mi.- mi voz sonó relajada, pero eso no la calmo.

-Bueno.- dijo pero su voz no sonó para nada convencida.- ¡Gerhard! sácale ese poleron y muéstrame su mano.- Definitivamente había ido al grano, ella me conocía bien y conocía mis poderes y como los utilizaba, era obvio que estaba preocupada por las quemaduras que sufría mi brazo cada vez que me enfrentaba a esos malditos cazadores.

-Si señorita.- dijo Gerhard acercándose a mí y estirando su mano, no me quedo otra opción que pasarle mi poleron y mostrar la mano con la quemadura negra que recorría desde el dedo índice hasta la muñeca.

-Por dios niña.- dijo Julia.- cuida tu mano, sabes muy bien que puede pasar si sigues ocupándola así.

-Lo se, lo se.- dije.- pero no tuve muchas opciones, me atacaron cinco veces ¡que mas quieres que hiciera!, traigo seis dagas con el signo de los dioses y pienso que hay alguien tras todo esto, estas dagas solo las pueden hacer dos personas, el líder de los cazadores que solo puede hacer una por mes por su carencia de magia, y la otra persona... es la diosa de las armas que puede hacer tantas como ella quiera.-descargue todo lo que pensaba, esto se estaba tornando raro desde hace tiempo y ya que una reencarnación estaba ayudando a los cazadores y eso no se podía seguir ocultando.

-A mi también me a pasado lo mismo.-dijo Aron desde una de las esquinas de la sala.- las dagas han aumentado cada vez mas, pero mi pregunta es…¿Una reencarnación puede estar de lado de sus propios enemigos?.- la pegunta era buena, pero si, podía haber una opción, pero antes de poder hablar Julia me interrumpió con su pregunta.

-¿Quién eres tu?.-dijo mirando al chico y mirándome a mi.

-S-soy Aron.-titubeo.- la reencarnación de…

-¡No!, no me lo digas, déjame adivinar a mi.- dijo Julia, sus ojos se habían iluminado, le encantaba conocer a las reencarnaciones y adivinar quienes eran. Lo observó por un largo rato, sentí que el chico se sentía intimidado por mi amiga, pero no supe si era de vergüenza o por su miedo a las mujeres.-Eres Ares.-Aron se sorprendió, y en su cara de dibujo una pequeña sonrisa que intentaba disimular.-¡no vez!, lo adivine.- dijo emocionada Julia.

-Ya, ya.- dije autoritaria, como diciendo que se dejaran de juegos de niños.- necesito saber que aras tu ahora.

-Me iré para allá.-dijo alegre.- Gerhard, cómprame dos pasajes, uno a Los Ángeles y otro a New York , y pone que otra persona se suba al otro vuelo, así podremos despistar al mensajero por unos días.- Julia siempre hacia todo por mi, podía hasta vender su ultimo vestido de diseñador solo para que yo estuviera a salvo y bien..- Adiós, nos vemos.- dijo y cortó.

Aron se movió de su espacio después que Julia cortara la llamada.

-No se como podre hablarle.- dijo afligido.

-¿Por qué?,¿ te da miedo?.- dije mirándolo, pero el no me contesto.

-Tengo sus habitaciones.- dijo Gerhard invitándonos a seguirlo. Caminamos por el pasillo y abrió la primera puerta.- esta es su habitación señorita Corina, la del caballero es la ultima del pasillo, así que me lo llevo.- dijo y cerró la puerta tras de mi.

La habitación que me toco era la que tenia la mejor vista, por que no se cruzaba con ninguno de los grandes edificios de New York dejándome ver toda la ciudad y su grandeza, también llegaba todo el sol en las tardes eso la hacia mas cálida y acogedora como me gustaba a mi. Me dirigí al gran armario y saque ropa mas cómoda, luego me bañe y me tire en la cama, vi la hora del reloj del velador, eran las 6 de la tarde.-que día.-dije cansada y de a poco el sueño comenzó a invadirme y no supe más hasta el otro día.

PD: perdón la tardanza e andado floja con estas cosas últimamente D=

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